lunes, 31 de marzo de 2014

Salud, cuidado y la alimentación determinan la productividad de la vaca lechera




La alimentación y el manejo de las vacas lecheras son determinantes si se quiere alcanzar una producción que cubra las inversiones, y que sea alta y sana.

Esto implica, por sobre cualquier aspecto, poseer información del contenido nutricional de los alimentos y de los aditivos a utilizarse, además de contar con instalaciones adecuadas, señaló el docente universitario y dirigente de la Federación Departamental de Productores de Leche (Fedeple), Felipe Mendieta, zootecnista con especialidad en nutrición animal.

“Una buena alimentación permitirá en gran medida que el animal exprese su potencial genético de producción”, puntualiza el profesional.

Reconoce que en el caso de las vacas lecheras la alimentación representa un alto porcentaje en el costo de producción. Lo explica así: “Mientras el sistema de producción sea más intensivo, el costo atribuido a la alimentación será mayor”.

Y en esto no se puede permitir algún descuido si se quiere alcanzar una producción que cubra los gastos. En este sentido “la alimentación correcta evita varias enfermedades metabólicas u otros trastornos en la vaca”.



Cuidados para evitar problemas de salud

El primer paso consiste en cumplir con todos los protocolos de vacunaciones. Hay que inmunizar al animal de las plagas comunes, dice Mendieta.

El siguiente punto es contar con personal entrenado que cumpla al pie de la letra con rutinas de alta importancia como el ordeño, la distribución de los alimentos y el cuidado de los animales sensibles como los terneros recién nacidos y las vacas en transición, es decir las que se encuentran en la etapa alrededor del parto.

Hay que monitorear continuamente al hato de ganado. Esto comprende llevar un registro donde se pueda controlar las curvas de crecimiento, las alteraciones en el peso, la producción y la sanidad de la leche, pero sobre todo el comportamiento general del animal. Con esta base de datos el ganadero está en condiciones de reaccionar rápidamente ante el surgimiento de algún problema de salud de las vacas.

En síntesis, no se puede dejar al animal sin el respectivo control. Y en lo que corresponde a las instalaciones adecuadas, eso significa evitar barriales y cuidar que no haya alambres de púas, o que el suelo sea muy liso, porque puede herir al animal.

“A esto hay que agregar la importancia de tener siempre una máquina ordeñadora bien calibrada para evitar lesiones en los pezones”, añade Mendieta.



Nutrición

En el aspecto nutricional recomienda un correcto almacenamiento de los alimentos, es decir, protegerlos de la humedad, del sol y de los roedores.

Un ganadero que se dedica a criar vacas lecheras tiene que tener conocimiento de un correcto manejo de la fibra en las dietas, y esto implica evitar el picado muy fino.

También evitar los cambios bruscos en la composición de la dieta y cuidar de una correcta elaboración y uso de los ensilajes.

Los productos

“Todos los productos que se utilizan en la alimentación son importantes, es decir pastizales, henos, henolajes, ensilajes, granos de cereales, granos de oleaginosa, subproductos, minerales, vitaminas, y aditivos. Lo que determina una buena dieta es el buen manejo de los mismos, o sea almacenaje, formulación de la dieta, procesado y el mezclado. No hay que descuidar el aspecto de la alimentación, porque la falla afecta no solo al rendimiento productivo, sino que puede causar la muerte del animal”, menciona Felipe Mendieta

Aparte de la alimentación se debe considerar el confort del animal y el manejo
Felipe Mendieta - Dirigente de Fedeple

Cifra

4
Factores intervienen en la producción: capacidad genética, alimentación, manejo y salud del rebaño

Dato
Hay que reunir información del contenido nutricional de la dieta seleccionada

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